Xel-Há, cuna de agua, nacimiento de belleza. Breve historia de Montejo.


Sería muy raro encontrar a alguien que no haya escuchado, ni de paso, el nombre del parque de Xel-Há. Gracias a su belleza natural y a su gran atractivo turístico, Xel-Há se ha convertido en la maravilla natural de México, aportante de esa manera una gran cantidad de economía, más que nada, para el estado de Quintana Roo.

No obstante, mayormente lo que nos interesa es el entretenimiento, disfrutar del sol, del agua, la arena, las vistas hermosas, la flora y fauna del lugar, así como de lo relajante que resulta estar ahí. Hoy les traigo eso y un poco más.

Vamos a comenzar con un poco de historia y etimología.

Historia.

La zona arqueológica de Xel-Há data desde el periodo maya precolombino, estando ubicado en la zona de Mesoamérica, en la costa de la Península de Yucatán, en lo que hoy es nuestro estado de Quintana Roo. Para ser más exactos, se encuentra al sur de la ciudad de Playa del Carmen, a unos 13 kilómetros de distancia con la zona arqueológica de Tulum.

Su nombre significa “entrada de agua”, lo cual hace una clara referencia a su estructura geográfica, mismo que puede ser interpretado también como “nacimiento de agua”.

A pesar de no tener una certeza con respecto a la fundación de esta ciudad maya, se sabe que fue ocupada durante los primeros dos siglos d.C. siendo desde ahí hasta el periodo clásico y posclásico cuando su actividad poblacional se mantuviera en el mayor rango de actividad. Es decir, que estuvo grandemente ocupada por al menos un milenio.

La mayor parte de los edificios que se conocen se construyeron en el periodo posclásico tardío, y la ciudad no fue abandonada sino hasta los inicios del siglo XIX.

Fue en el año 1841 cuando John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood fueron testigos del hallazgo de una estela que data desde el año 564 d.C.

La ciudad estuvo siendo ocupada por las fuerzas españolas durante la fracasada expedición de 1527, misma que era conducida por Francisco de Montejo, “El Adelantado”. Montejo había conseguido l autorización del rey de España para conquistar la Península de Yucatán, para lo cual tuvo que cruzar por la isla de Cozumel, ahí se establecería en lo que llamaría como “Salamanca de Xel-Há”, siendo este el primer campamento español establecido en la península de Yucatán. Contrario a todo plan, los suministros que habían transportado fueron insuficientes para poder realizar una exitosa y perdurable ventura.

A pesar de los intentos que tuvieron para hacerse de alimentos en la región, los primeros meses que estuvieron en la zona fueron adversos, ya que el hambre y las enfermedades estaban afectando en sobremanera al grupo de expedición. No fue sino hasta que Montejo perdió 50 hombres cuando decidió usar medidas extremas con tal de que los restantes se quedaran. Al igual que Hernán Cortes, Montejo intentó hacer que sus hombres se quedaran quemando las naves en las que habían llegado.

Por obviedad, y sin mucho más por hacer, el grupo comandado por Montejo no tuvo más opción que realizar excursiones en Xel-Há, lugar en donde habían terminado. Las excursiones se realizaron hacia el norte, reconociendo a Ekab, cerca de Cabo Catoche. Sin embargo, una buena parte de los efectivos del conquistador fueron perdidos en una batalla con los mayas que tuvo lugar cerca del poblado de Aké, mientras que los demás fueron muriendo durante las ocasionales redadas de los mayas en la región.

No fue sino hasta la llegada de un barco que provenía desde Santo Domingo que llegó con provisiones y refuerzos que se pudo limitar la desastrosa situación de los españoles. Todavía hicieron una expedición más hacia el sur, que llegó hasta la ciudad de lo que actualmente se conoce como nuestra ciudad de Chetumal (Chactemal, en aquel entonces), lugar en donde tuvieron la intención de asentarse, misma idea que resulto igual de mala que las anteriores, ya que no resultó.

Fue hasta 18 meses después de que Montejo y su tripulación llegaran a la costa oriental de Yucatán cuando el campamento de Salamanca de Xel-Há y todas las posiciones de la región fueron abandonadas por los mismos conquistadores, mismos que tenían que continuar su proyecto desde la costa opuesta de la península, en lo que ahora es San Francisco de Campeche.

Lugares de importancia.

Es de gran relevancia mencionar que durante la época prehispánica Xel-Há fue uno de los más importantes puertos entre las rutas comerciales de los mayas. Si bien es verdad que el lugar tuvo su origen entre los años 200 y 600 de nuestra generación, el mayor desarrollo que tuvó fue durante los años 1200 y 1550.

El centro ceremonial está conformado por cinco grupos de edificios y palacios comunicados por sacbés, palabra que proviene de las voces mayas sac “blanco” y be “camino”, mismo que quiere dar a entender que eran caminos elevados y cubiertos por estuco blanco o cal que tenían entre 4 y 20m de ancho y hasta 300 km de largo. Dichos caminos servían para conectar plazas y templos o grupos estructurales dentro de las ciudades mayas, o incluso para conectar ciudades. Las edificaciones más relevantes del centro ceremonial son:

  • Grupos del Palacio. Fueron construidos durante el Clásico temprano (300-600 d.C.). es el grupo más antiguo y más grande de Xel-Há; se asienta sobre una prominencia natural y cuenta con una serie de plataformas habitacionales,8 edificios y altares cuya arquitectura sugiere una influencia del Petén guatemalteco.
  • Las Pilastras. Son edificio tipo palacio en el que seguramente habitaron los gobernantes de la ciudad. El basamento muestra dos periodos constructivos y a su primera etapa corresponden las ocho columnas que le da nombre.
  • Grupo Lothrop. Se encuentra conformado por un pequeño grupo de basamentos de piedra con escalinatas que presentan sólo una etapa constructiva; llamado en honor de uno de los arqueólogos que estudiaron el área maya, Samuel K. Lothrop.
  • Grupo de los Pájaros. Su estructura principal es la llamada Casa de los Pájaros, edificio semi destruido que conserva en su interior espléndidas pinturas murales. Entre los motivos pictóricos, que incluyen diversas aves propias de la región y una serie de glifos, se encuentra un personaje que ha sido identificado como Tláloc, dios de la lluvia en el centro de México, cuyos rasgos muestra una marcada influencia teotihuacana.
  • Grupo del Jaguar. Custodiado por las azules aguas de un profundo cenote, este conjunto se compone de cinco templetes que se alzan sobre una plataforma. Estos templetes conservan sus dinteles de madera de chicozapote y en sus muros aún quedan restos de pinturas con imágenes de manos impresas en vivos colores. El templo más importante del grupo es la Casa del Jaguar,8 que muestra restos de una pintura con la figura de un felino en posición descendente.

Xel-Há, hoy en día.

Hoy en día el principal atractivo del parque de Xel-Há es precisamente su gran caleta, misma que se caracteriza por ser, de manera simultánea, una entrada de agua de mar al continente y la desembocadura de varios canales de agua dulce. Por ello, es el hogar de 70 especies de fauna acuática, como la rubia, el pez lora, cirujano, jurel, sargento mayor, chacchi, pargo, macabi, rayas, chopa, y alguna que otra barracuda.

Xel-Há es uno de los pocos lugares en el mundo donde puede apreciarse dos fenómenos simultáneamente: la termoclina y la haloclina. El agua densa y cálida del mar, que no puede mezclarse inmediatamente con el agua dulce y de menor densidad de los canales de agua dulce, produce un efecto visual parecido al de un espejismo. Puede distinguirse una capa de líquido sobre la superficie, como aceite sobre agua, pero en realidad es el agua dulce flotando sobre la salada, que es de mayor densidad.

En la caleta pueden practicarse deportes acuáticos como el snorkel, el buceo y el snuba. También se ha acondicionado un espacio especial para actividades como la convivencia con delfines y manatíes, y el Sea Trek o caminata submarina.

Alrededor de la caleta existen un sinfín de formaciones de gran belleza, como una gruta cuyas paredes se encuentran cubiertas de fósiles de moluscos extintos y otros especímenes prehistóricos. También se encuentran cerca los cenotes Paraíso y Aventura, que albergan numerosas especies de peces y aves en peligro de extinción.

La Bahía de los Caprichos ofrece también rincones que evidencian el encanto del Caribe Mexicano. Existe también una zona de manglares donde se puede nadar.

Edgar.

                                                                                                                                                    Con información de Xelha.com, y Grupos experiencias xcaret.
Redacción por El Territorio.

Dejar comentario


Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: