Química verde, alternativa conciliadora.


Históricamente se ha tenido una imagen negativa de la industria química, como uno de los principales destructores del ambiente e incluso mucha gente asocia como tóxico o peligroso a cualquier sustancia que le llamen (mal dicho, por cierto) “químico”. Si bien algunas cosas tienen su grado de verdad, la industria química y el uso indiscriminado de muchas sustancias como pesticidas han causado daños al ambiente e incluso a personas, a pesar de ello, dichos avances nos han permitido altos estándares de vida. Muchos de los productos como medicamentos, plásticos, los semiconductores en los electrónicos y un sinfín de otros productos útiles son parte de nuestras vidas. Hacer a un lado mucho de esos avances sería un retroceso enorme, es aquí donde la química concilia nuestras necesidades con el ambiente.

Conciliando dos partes.

Años después de la segunda Guerra Mundial el mundo se benefició de grandes avances tecnológicos, esto además fue acompañado de un crecimiento económico en varias regiones del mundo. Entre los años 1960 y 1990 se dieron grandes accidentes con repercusiones no sólo en el ambiente, sino también en la salud de las personas, algunos de ellos llegando incluso a ser mortales tal es el caso del accidente de Bhopal en la India, además se acentuaron problemas como la contaminación de grandes ciudades industriales, así como la contaminación de ríos y lagos. El fenómeno se repite a lo largo de aquellos años, ya que por mucho tiempo la visión de explotar recursos sin preocuparse del paradero de los desechos fue bastante común. A pesar de ello, no es práctico en ningún sentido sólo hacer a un lado la industria química, ya que al ser quien se encarga de transformar materias primas en diversos materiales y productos útiles, en consecuencia, la mayor parte de los bienes de los que gozamos, por no decir todos, están a nuestro alcance gracias a todos esos procesos.

A la par, parte de la comunidad científica y miembros de la sociedad fueron advirtiendo del daño que se estaba causando, desde los años sesenta personas como Rachel Carson advirtieron de los problemas ambientales por el uso de pesticidas y los trabajos de Paul Crutzen, Mario Molina y Frank Sherwood el daño en la capa de ozono causada por los CFCs fueron algunos de las advertencias y trabajos que ayudaron a sentar un nuevo enfoque. Al ver las ventajas que los avances trajeron en la calidad de vida, junto con el golpe de realidad reflejada en los estudios, se ha propuesto, conciliar el aspecto ambiental con el humano, esto bajo la idea de que es posible mantener una calidad de vida evitando el daño ambiental y aprovechando los recursos disponibles, de estas ideas surge la sustentabilidad y de aquí es donde parte la química verde.

Química verde, alternativa viable.

La química verde busca desarrollar procesos y productos sustentables, para lograr dicho objetivo se plantean doce puntos, los cuales fueron redactados por Paul Anastas y John Warner:

  1. Prevención: No crear residuos es mejor que limpiarlos o tratarlos.
  2. Economía atómica: El concepto se refiere a aprovechar al máximo las materias primas, es decir, generar la mayor cantidad de producto de interés con el menor desperdicio (por subproductos) posible.
  3. Métodos más seguros: El método debe evitar el uso y generación de sustancias tóxicas, actualmente se han desplazado catalizadores de mercurio por catalizadores mucho menos peligrosos.
  4. Desarrollo de productos menos tóxicos: Existen pesticidas provenientes de la nicotina, los cuales son más seguros para su manejo y además no son persistentes en el ambiente.
  5. Uso de solventes y auxiliares seguros: Los solventes y auxiliares son utilizados a menudo como medio de reacción y para la purificación de sustancias, el uso de solventes iónicos y sustancias en estado supercrítico cumple con las funciones de los solventes comunes con la ventaja de ser más seguros de trabajar e incluso más eficientes.
  6. Eficiencia energética: Algunos procesos como la destilación y los reactores químicos requieren mucha energía, para ello se suele utilizar catalizadores que permitan la reacción a condiciones suaves de temperatura.
  7. Recursos renovables: Se prefiere utilizar recursos renovables y de fácil acceso, como el gas metano, dióxido de carbono y monóxido.
  8. Evitar las derivaciones innecesarias: Con esto nos referimos a evitar pasos del proceso a menos que no exista otra posibilidad viable.
  9. Promover la catálisis: Es preferible utilizar catalizadores, ya que no se consumen en las reacciones, que utilizar más materias primas o pasos adicionales.
  10. Productos biodegradables: Productos que no sean persistentes en el ambiente.
  11. Metodologías analíticas para monitorear en tiempo real: Monitorear el proceso para controlar la calidad de las substancias formadas y la generación de contaminantes.
  12. Minimizar el peligro de accidentes: Siempre es mejor evitar que reparar, por ello se debe dar prioridad a la seguridad y preferir usar sustancias que no representen un peligro potencial.

. Si uno analiza, se puede reducir en dos palabras la forma en la que la química verde logra su objetivo: “Sustentable” y “Eficiente”.

En general un proceso eficiente implica aprovechar el máximo las materias primas mientras se utiliza la menor cantidad de energía para transformarlas, lo cual no sólo disminuye el impacto al ambiente, sino además reduce el costo total y al aprovechar la mayor cantidad de materia prima se reduce el consumo y la generación de desperdicios, añadiendo la sustentabilidad al reducir los riesgos y materiales peligrosos necesarios o producidos, se tiene una situación donde se ha logrado conciliar la protección ambiental, las necesidades de los consumidores y finalmente la viabilidad económica y técnica del proceso.

Actualmente  la química verde ha tenido logros destacados, tales como la implementación de plásticos biodegradables en diversos bienes de consumo como bolsas y cubiertos desechables, desarrollar nuevas formas de obtener materias primas como el metacrilato de metilo (sustancia necesaria para la fabricación de plásticos), uso de dióxido de carbono supercrítico como solvente, energías renovables y actualmente la biotecnología está haciendo aportaciones al utilizar enzimas y organismos modificados para la producción de bienes de consumo e incluso en el tratamiento de residuos.

Aún falta un buen tramo por delante, pero las experiencias actuales nos indican que es posible satisfacer nuestras necesidades sin sacrificar un alto nivel de vida e incluso estamos en vías de mejorar la calidad de vida si tomamos con seriedad los retos actuales y buscamos alternativas como las que ofrece la química verde.

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