Anime en Latinoamérica, su ascenso y declive, un paseo histórico


Hablar del anime en Latinoamérica siempre es un tema controversial y aunque hayan muchas convenciones sobre este hobby, no es mentira que para la televisión el anime murió hace mucho tiempo; diferentes motivos hicieron que el “boom” desapareciera. Desde la censura hasta los malos horarios de emisión, pasando por temas como la distribución, doblaje y otros factores.

Sé que hay series en la televisión por cable que continúan con su emisión como Pokémon y Dragon Ball Z; junto a sus eternas retransmisiones en Cartoon Network (ahora con censura), nos ponen nostálgicos al recordar la era de Toonami, el gran titán Locomotion y la decepción que fue Animax.

Recuerdo que el último anime que vi en la televisión abierta fue Saint Seiya en la saga de Hades. El olvidado canal de TV Azteca, que era el competidor de Canal 5, transmitía maratones matutinos los sábados. Debí haber estado terminando la secundaria o empezando la prepa cuando vi la saga de Hades completa. Para esa época, yo ya consumía anime en línea, pero me parecía emocionante ver a los míticos Caballeros del Zodiaco en su recta final. También en esa época era muy difícil encontrar los capítulos para ver en línea o para descargar en español, además de que el doblaje no era muy decente.

Cuando me mudé a Veracruz, contraté un servicio de televisión satelital que tenía Animax (no podía perder el tiempo). Por fin tenía Animax, vivía el sueño de ver anime por cable que no pude cumplir cuando vivía en Chetumal (debido a que mis padres contrataron un servicio de televisión por cable en el cual este canal era sólo una fantasía). Por fin estaba viendo Full Metal Alchemist doblado (aunque ya la había finalizado en su idioma original), además de ver Get Backers, pero Animax no tenía mucho que ofrecer, pues también estaban sus series live action y el ciclo de cine que pasaba películas muy malas todo el tiempo, además de repetir las películas durante dos meses.

Tengo el amargo recuerdo de haber visto la misma película de comedia tipo Scary Movie durante dos meses porque no encontraba otra cosa para ver en televisión, mientras los que tenían Sky podían disfrutar de I-Sat y su bloque anime que estaba bastante decente.

Seguía consumiendo servicios de streaming por supuestoy como tal, el anime doblado estaba volviéndose una leyenda urbana, además de que en Japón empezaron a emitirse series más cortas que a menudo eran separadas en dos temporadas porque también ellos tenían su crisis con el anime. Las convenciones seguían y las tiendas donde vendían productos japoneses te ofrecían DVDs piratas con episodios de diversas series los cuales eran tomados de internet por la gente que subtitulaba éstos, epic win.

No nos pongamos tristes y recordemos aquella época dorada, que por lo menos para mí y para muchos de los millennials aficionados a la animación japonesa lo fue; esa época donde Cartoon Network nos trajo las mejores series de Shonen Jump con un doblaje bastante decente  y su competencia Fox Kids también nos dio otra tanda de licencias por parte de Viz Media y 4 Kids.

Los maravillosos años

Tengo recuerdos muy borrosos de cuál fue mi primer anime. Por ahí del 96-98, mis padres contrataron un servicio de televisión satelital que no era Sky ni DirectTV, el cual tenía entre su tanda de canales a Cartoon Network.

Recuerdo bastante bien que las series CGI estaban en su apogeo, aunque este fuera muy primitivo, teníamos por una parte a Beast Wars y por otra a Reebot, habrá sido por ahí de 1998 cuando el primer anime que vi fue Pokémon, empezando con el clásico episodio donde Pikachu destroza la bicicleta de Misty (el cual a mis 4 o 5 años me dejó picado).

Quería seguir viendo otro anime y el que se sumó a esa lista fue Gundam Wing y me introdujo al mundo del mecha, y la trama política a mi corta edad me atrapó, aunque fue más por la acción. Al retomar la serie en mi adolescencia, las cosas cambiaron bastante, Sakura Card Captors también se sumó a esa lista junto a Samurai X.

Fox Kids no se quedó atrás transmitiendo Digimon (que a nivel argumental superaba por mucho a Pokémon), Monster Rancher que era otro duro contendiente de Pokémon (que si bien tenía más acción y también estaba basado en un videojuego, carecía de identidad).

Después vinieron otros competidores de Pokémon cuya intención era vender juguetes, Beyblade y Medabots de los cuales caí ante el marketing y Patlabor, del creador de Ghost In The Shell; la serie era muy adulta para emitirse en un horario infantil, pero le hacía buen contraste a Gundam en Cartoon Network.

Para la llegada del nuevo milenio, Fox Kids era quien iba mandando en el campo del anime, lanzando tres series que me dejaron picadísimo; Los Caballeros del Mundo Mon, Shinzo y mi favorita, Flint El Detective del Tiempo, la cual le hizo buen contraste a Digimon y Pokémon que seguían con sus emisiones. Digimon ya iba por su segunda temporada y Pokémon si no me equivoco, ya estaba en las Islas Naranja. Nickelodeon no se quedó atrás y si bien no contó con mucho anime en su barra de programación, nos dieron la segunda adaptación de YuGiOh.

Cartoon Network seguía sumando series a la lista y nos dio el regalo más hermoso que le podían dar a un friki en potencia a esa edad: Toonami; este es un bloque bastante recordado, destinado únicamente a la transmisión de anime (en un principio) y contando con varias series en su programación, siendo el predecesor de Talismán, entregando joyas como Saint Seiya (la cual contó con un nuevo doblaje y un tema de apertura más épico), Inuyasha, YuYu Hakusho, Astroboy y Cyborg 009.

Para mi infortunio, Toonami se mudó a las madrugadas y nunca pude concluir con Cyborg 009 y YuYu Hakusho, todo esto por temas sobre la violencia, siendo emitidos de lunes a jueves ya que llegó Adult Swim (aquí no se emitía anime) con animaciones buenas pero en Latinoamérica no podíamos saber lo que era la animación japonesa, yo empezaba a utilizar internet a la llegada de Adult Swim y descubrí que en Estados Unidos sí se transmitía anime.

Antes de recibir a Toonami, mi papá decidió experimentar con Sky y volver a la televisión satelital. Aquí es cuando empecé a pasar horas pegado a la tele de la sala viendo Magic Kids y Locomotion; Magic Kids por su parte tenía a Slayers, Mikami la Cazadora de Fantasmas y Dragon Ball, entre otras series; mientras que Locomotion tenía a Saber Marionette, Bubblegum Crisis Tokyo 2040, Evangelion, Ninja Resurrection y Cowboy Bebop entre otras series clásicas.

Locomotion era más destinado a un público adolescente-joven adulto y muchas de sus series no las pude disfrutar por el bloqueo parental de Sky, así que al volver con nuestra cableoperadora de confianza me perdí de muchas series, hasta que llegó el día de su muerte y me enteré del frente aliado del anime gracias a las señales hermanas de Animax, Sony y AXN.

Toonami seguía siendo la sensación para los que desconocían Locomotion (que actualmente tiene estatus de culto), desde el 2004 Toonami tomó más fuerza que nunca hasta su final de transmisiones, incluyendo series como Astroboy del 2003, Cyborg 009 y Duel Masters, la cual pretendía hacerle frente a YuGiOh. Siguió sumando series para el año siguiente; Rave Master, One Piece y demás licencias de la Shonen Jump estaban llegando a Latinoamérica en una época donde el fansub era algo difícil de encontrar, además de contar con series más adultas (gracias a Adult Swim) como Cinderella Boy, Trigun y Samurai Champloo.

La caída

Para 2006, ya empezaba a usar más el internet. YouTube era bastante primitivo en esa época, pero empezó a albergar las series en su idioma nativo. Naruto para mí era algo nuevo prácticamente, si no me equivoco llegó a América durante el 2003 y nosotros lo tuvimos en el 2005 con una transmisión bastante cortada; para 2007 en Japón se estrenaba su segunda parte y recuerdo haber visto un maratón completo de Naruto con todo y su relleno de dos años para poder ponerme al corriente, no sabía que veía el relleno hasta que un amigo japonés me lo dijo.

Zoids, una serie destinada a la venta de juguetes (que hoy ya está bastante olvidada) estrenó dos temporadas nuevas, alejándonos del mundo con tintes post apocalípticos que nos ponía la primera serie y con un aire más moderno, si bien los juguetes eran muy populares en América y se vendían como pan caliente, la última temporada de ésta no llegó a las pantallas occidentales, Zoids Zero y Zoids Fuzors vieron la luz durante Toonami en sus transmisiones after hours. No pude disfrutar de Zoids Zero por completo, pero sí veía como los juguetes se vendían en las tiendas, mientras que sí terminé viendo el final de Fuzors cuando descargué la serie completa con el doblaje latino.

Hay series en Toonami que empezaron a emitirse en desorden. Al salir del juego Adult Swim, el anime empezó a emitirse los viernes y sábados en maratones; aquí es cuando pude disfrutar por fin muchas de las series de Toonami que ya habían finalizado emisión, la principal víctima de este desorden fue Sakura Wars que inició su emisión por la mitad y cuando llegabas al final te encontrabas con el primer episodio, si bien uno tardaba en darse cuenta por donde iban las cosas, no era algo tan notorio.

Poco a poco, el anime fue desapareciendo de Cartoon Network; esto tras una serie de quejas por parte de la comunidad de padres de familia que pagaban su señal por cable y lo mejor que se pudo hacer fue desechar todo el anime, transmitiendo series bastante soft mientras poco a poco se desvanecía. Para el 2009 nos dieron Bakugan, la cual se sintió como una palmada en la espalda.

Antes de su muerte, Toonami dejó muchas series inconclusas tras malas decisiones del canal; si bien Sakura Wars llegó bastante tarde a pesar de ser anunciada, otras no llegaron a pesar de que Cartoon Network tenía los derechos, como Bleach que se transmitió en Animax de manera inconclusa, mientras CN nos cortó la transmisión de Naruto por un buen rato y One Piece con serios recortes no conoció el final, Viewtiful Joe sufrió de varios reajustes de horario, Love Hina fue emitido una sola vez y Zatchbell no conoció su final tampoco. Naruto volvió para 2011, cuando en el 2008 se quedó incompleta.

Fox Kids (ahora Jetix) estaba sufriendo una serie de cambios bastante agónicos. Aquí tampoco duró mucho el anime, para el 2006 la programación anime era muy escasa, estrenaron B-DaMan, otra serie destinada a vender juguetes (de la cual también fui víctima de su marketing más de una vez) y lo que yo recuerdo como su último anime, Digimon Savers, que con el nombre de “data squad” logró tener una muerte prematura.

Nickelodeon nunca brilló en la animación japonesa; YuGiOh y YuGiOh GX fueron transmitidas simultáneamente, pero sólo una de estas llegó a su fin, YuGiOh GX no conoció ni la mitad de la serie cuando ésta fue cancelada y retirada del canal mientras que en ZAZ se transmitió 5DS (aunque incompleta, ya que este canal terminó por extinguirse).

Aunque Animax parecía ser el rey en las señales satelitales, tampoco la estaba pasando muy bien. Para 2008, la llegada de las series live action al canal empezaron a robarle oxígeno a la animación japonesa, transmitiendo en un loop eterno Get Backers y Bleach de una manera muy inconclusa (los episodios de esta serie los terminé viendo doblados en YouTube y aunque Bleach no gozaba del mejor doblaje, era bastante decente).

Escape a Internet

Lo que fue el 2007 para mí fueron años de ver anime en línea; YouTube contaba con muchas de las series completas, algunas dobladas y otras en su idioma original; a mi parecer, fue gracias a esto que el anime empezó a ser más conocido, muchas personas dispuestas a subtitular las series llegaron y pudimos disfrutar, pero no todo era miel sobre hojuelas cuando las políticas de copyright empezaron a entrar en YouTube y volvieron este servicio un negocio completamente serio.

Los lugares para ver anime sobraban y los foros para descargar los episodios también eran bastantes, el anime en Latinoamérica en su distribución estaba muerto; aunque Cartoon Network hiciera el intento, terminaba siendo una palmadita en la espalda seguida de otra palmadita en la espalda y así, hasta que el anime desapareció.

Pokémon se quedó en la tele y para el 2015 Yokai Watch llegó a hacerle frente en Disney XD, y hace poco Disney XD adquirió los derechos internacionales para la transmisión de Sun and Moon, así que pronto Pokémon y Yokai Watch compartirán espacio, Dragon Ball Super ya anunció su doblaje al español latino y desconozco de a quién se lo vayan a aventar, pero finalmente serán los únicos animes en este lado del continente que estarán en emisión para los países latinos.

Netflix y CrunchyRoll terminaron siendo la forma legal para ver series licenciadas y se podría decir que están bastante bien, ya que el contenido que ofrecen es variado; cada cual contando con sus exclusivas, incluso Netflix tiene sus propias producciones originales y CrunchyRoll pretende ir para allá, curioso que ellos empezaron como un sitio que transmitía anime de manera pirata.

Internet terminó siendo el escape para quienes consumimos este hobby y gracias a internet, por lo menos por mi parte, terminé conociendo infinidad de series que seguía semana a semana. Para mi buena o mala fortuna, fue mejor escapar al anime sin censura y verlo en su lengua nativa que continuar con verlo en la televisión con diversos cortes e incompleto.

Aún no he probado CrunchyRoll y su comprometedora prueba gratuita, pero por lo menos muchos animes están completos aquí además de tener un precio bastante decente y la misma opción de Netflix para cancelar en cualquier momento, quizá ésta sea mi oportunidad de ver un maratón de One Piece y poder saber en que terminó todo.

El anime no ha muerto como tal, pero sí ha pasado por ciclos. Cuando yo era niño, era común ver series de 100 episodios o más; ahora las series son bastante cortas a comparación de lo que vemos ahora, Japón también sufre los problemas con todos los servicios que ponen anime sin licencia en línea y plataformas de streaming con medio de suscripción pueden dar la pauta para volver a ver series cuya emisión no dure solamente dos meses.

Frank Lara. 

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Carlos

Me encanto este articulo! Gracias, pude indentificarme mucho con tu experience con el anime , aunque yo si llegue a experimentar a Locomotion en todo su esplendor. Es una pena que el anime basicamente desaparecio de la television latino americana, por mi parte yo me mude a USA poco despues de que Animax perdiera su atractivo y eventualmente llegara a su fin, empeze a ver anime subtitulado al español y eventualmente doblajes al ingles. Pero siempre tengo la nostalgia y el deseo de que Latino america tenga un renacer en cuanto al anime doblado como en los gloriosos dias al comienzo del milenio.

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