Chetumal, la ciudad sin camiones.


En días recientes, ha sonado que la capital del Estado, nuevamente se quedó sin camiones de transporte público. En menos de 10 años, Chetumal ha pasado por tres empresas de camiones. No es incorrecto decir, que cada una, peor que la anterior. Chetumal vive una catástrofe crónica de transporte público. Es una verdadera pesadilla cubierta de diésel y mucha ineptitud municipal. Hoy, como en otras ocasiones, seguimos esperando que algo maravilloso suceda y tengamos un transporte duradero y decente en la capital, pero como siempre, es probable que la historia se repita.

Una ciudad cara para transportarse.

No hay que ser un genio para darse cuenta que moverse en Chetumal es mucho más caro que en otros lugares por una simple razón: no hay camiones y apenas y hay combis. ¿Eso que tiene de malo? Pues es sencillo, en vez de gastar $5 de ida y $5 de vuelta en un camión, uno tiene que tomar esos extraños taxis “colectivos” de Chetumal y gastar $20 de ida y $20 de vuelta, lo que es prácticamente el cuádruple de lo que uno gastaría en camiones.

Por si no fuera suficiente, el deficiente sistema de combis de la ciudad no cubre ni la mitad de las rutas más importantes, y las vanes pasan cada hora o dos horas cuando menos, dejando varadas a cientos de personas que desean moverse y por mera comodidad, terminan gastando cuatro veces más en un taxi.

taxis chetumal

Los taxis, muchas veces, son la única opción de movilidad en Chetumal.

En Chetumal no existe planeación de transporte, no existe una junta de transporte público, y el municipio no tienen las más mínimas intenciones de buscar un transporte barato y decente para la capital. Muchas personas argumentan que la ciudad es “pequeña”, otros que “no es necesario”; ya quisiera ver a estos quejosos, tener que caminar por 45 minutos bajo el sol, para recorrer media ciudad.

Es realmente indignante, que la ciudad no cuente con camiones, pero, ¿Quiénes son realmente los culpables? ¿Las empresas que acaban huyendo de la capital? ¿O el gobierno intransigente y, además, demandante, que planea que empresas se coloquen en la ciudad con condiciones ridículas? Creo que la respuesta es un tanto obvia, pero es bueno agregar un poco de sarcasmo de vez en cuando ¿no?

Es obvio que si a uno le preguntaran que si quisiera invertir en 40-60 camiones nuevos, y le propusieran una tarifa de $5 pesos, y una concesión de dos años (que posiblemente ni se renueve), uno se negaría rotundamente. Aún así hay uno que otro valiente, que se ha atrevido a brindar el servicio de transporte urbano en la ciudad de Chetumal.

El caso de camiones Bahía.

Tenemos el caso de Camiones Bahía, operados por ADO (Cosa que se me hace bastante sorprendente). Esta pobre empresa, decidió operar varias decenas de camiones de primera en la ciudad. Los camiones, si mal no recuerdo, en aquella época, ofrecían tarifas tan bajas como $1.50 y posteriormente, $2 y $3 pesos por viaje. Cabe destacar que en aquella época, en ciudades como Mérida, el transporte por camión no bajaba de los $3.50 o $4 pesos, por lo que una tarifa como la de Bahía, era increíble. Por si eso fuera poco, los camiones contaban con aire acondicionado, asientos “cómodos” y una buena presentación. ¿Entonces qué es lo que pasó? ¿Se fueron así como así? No realmente…

camiones bahía chetumal

Camiones Bahía, con su caracterísitca cromática azul y gris. (Foto: BelizeBus)

El servicio duró desde el Gobierno de Cora Amalia Castilla, hasta el año 2012, durante el Gobierno de Villanueva Tenorio. La disputa se generó a raíz de un aumento (que algunos consideraban excesivo) al servicio por parte de ADO. El municipio no supo negociar, y la empresa tomó la brusca decisión de salirse de Chetumal.

Uno puede pensar, que la decisión fue cruel por parte de la empresa, pero hay que recordar, que desde 2005 que empezó el gobierno de Cora Amalia, hasta 2012 en el gobierno de Carlos Mario, el precio de la gasolina pasó de unos $6-7 pesos, a más de $12 pesos en 2012, un aumento de más del 100%, por lo que solicitar un aumento no era nada descabellado. El caso es que la negociación se cayó, y la ciudad se quedó sin camiones, sin transporte público barato y un montón de gente que se resignó a gastar el cuádruple en Taxis.

La empresa michoacana.

Y así estuvo la situación hasta finales de 2013, en que el gobierno de Eduardo Espinosa Abuxapqui empezó a gestionar la llegada de una nueva empresa. En aquel tiempo se negociaba un precio de $4 pesos por viaje, y al principio se logró. Se prometieron 30 camiones para las 15 rutas, y además ecológicos (funcionaban con Gas LP). Todo parecía perfecto, pero las cosas no salieron como se esperaba.

El proyecto fracasó, en este caso, por culpa de la misma empresa “Equipos Ecológicos y Maquinarias Municipales” de Michoacán.  La empresa, que en principio propuso 30 camiones, posteriormente se atrevió a decir que serían 60 después. El problema es que la empresa jamás cumplió. Y en menos de un año, el gobierno municipal decidió rescindir la concesión y Chetumal nuevamente se quedó sin camiones.

Jet Van Car, el último en la fila.

El último auspicio de Abuxapqui en tema de camiones fue esta empresa, Jet Van Car. La empresa se caracterizó por brindar uno de los peores servicios de camiones que he visto en mi vida. Los camiones andaban en pésimas condiciones. Los camiones eran al paso del tiempo, sólo esqueletos que decían ser camiones. Una historia digna de contar por su inesperado final y nada más.

Fue en 2015, cuando la empresa Jet Van Car entró a la ciudad. Inició operando poco más de 30 camiones en cinco rutas distintas. Todas sus unidades eran de color blanco con detalles en rojo, verde o amarillo. Los camiones según cuentan, no eran nuevos, sino que estaban reacondicionados para operar en Chetumal. En un principio las cosas fueron bien, pero con el pasar de los meses, el descuido de las unidades se empezó a hacer evidente. Camiones sucios, descuidados, chocados y los cuales hacían paradas inexplicables de hasta 50 minutos en la terminal del mercado Altamirano. Apartando eso, la empresa funcionaba únicamente en 5 de las 15 rutas de la ciudad, dejando a otras 10 rutas sin un solo camión.

La gracia no le duró mucho a Jet Van Car, y como muchos de los servicios en Chetumal, la empresa terminó por salirse de la ciudad, como Bahía lo hizo en su momento. Fue por falta de renovación de su concesión, que el gobierno de Luis Torres decidió cortarla por las “buenas”. En cierta manera es de agradecer que este servicio no continue.

camiones jet van car

Camiones de Jet Van Car antes de su entreda en funcionamiento. (2005)

La debacle y la actualidad.

El municipio de Abuxapqui, cometió el error de no exigir y no fijar un plazo más adecuado para la concesión. La concesión otorgada a la empresa sólo duraba lo que durara el tiempo restante de la gestión de Espinosa Abuxapqui (Poco más de año y medio). La empresa esperaba que dicha concesión se renovara, pero no fue así.

Hace apenas unos días (20 de enero), empezaron a salir de operaciones los camiones de Jet Van Car. Por si fuera poco, el mal servicio, y el mal estado de los camiones, la autoridad estatal descubrió que muchos de los choferes operaban sin licencias al día. Muchos de esos camiones rojos que operaron en la ciudad acabaron en el corralón a espera de que alguien pague las multas.

El gobierno de Luis Torres, como el gobierno de Villanueva Tenorio en su momento, fracasó en negociar con la empresa. Roger Peraza Tamayo, según el representante de Jet Van Car, se puso a discutir, a gritar y a literalmente casi sacar a gritos a la empresa de Chetumal ¿La razón? Otra vez aumentos (¿Qué acaso nadie se da cuenta en Chetumal que la gasolina está carísima?). El gobierno municipal se negó, y la empresa se retiró (Y no es como que la vayamos a extrañar mucho en términos de calidad), dejando a decenas de empleados sin trabajo y nuevamente a la ciudad sin transporte público.

El rotundo no al SUCHAA.

Días después de la salida de Jet Van Car, el SUCHAA salió al desquite y… fue bateado sin siquiera preguntarle cómo. Seguramente el gobierno de Luis Torres (PAN), no quería regalarle aal priismo el transporte público de Chetumal. Aunque si me preguntan a mí, fue una decisión bastante tonta. ¿Por qué? Porque quizá es la única oportunidad que tendrá éste gobierno en este semestre para obtener un sistema de camiones.

El SUCHAA no es un novato en estos temas, pues opera el servicio de camiones a Santa Elena. Es tonto entonces tomar banderas partidistas y batearlos nada más por ser priistas. Es más, fue bien sabido que los taxistas apoyaron abiertamente al PAN en las pasadas elecciones. En estos casos es ahí dónde uno se pregunta ¿Cuál es el endemoniado probolema entonces?

El problema con el SUCHAA fue sencillo, y un tanto cierto, pero que no tomó en cuenta algo esencial. Se abogó en su momento a que se generaría un monopolio, lo cual es cierto. Pero las prioridades de movilidad de la ciudad, harían conveniente omitir dicho punto, más no fue así. El gobierno se negó rotúndamente, y tiraron por la borda la solución más rápida y quizá más óptima de todas.

Por si fuera poco, las concesiones duran un tiempo irrisorio, lo que no es nada atractivo para las empresas. Es bueno saber, al menos, que están buscando que las nuevas concesiones sean de diez o más años. Es probable que termine por aprobarse, debido a que es urgente resolver el problema de los camiones para ya.

Tratando de no perder la esperanza.

En fin, habrá que ver si realmente sale algo bueno de todo este revoltijo de “buenas voluntades” y falta de formalidad. Es urgente, necesario y un tema de suma importancia, resolver el problema de movilidad de la capital del Estado. No es algo que nadie sepa que la ciudad tiene uno de los peores sitemas de transporte público de todo el país. Desde lo más positivo, creo que saldrán cosas buenas de todo esto, pero cada vez pierdo más la esperanza. Espero, realmente espero, a pesar de mi gran escepticismo, que el gobierno municipal esté a la altura para lograr una concesión fructífera y de calidad, de lo contrario, es seguro que regresaremos a la misma situación; sin camiones, y sin dinero.

Buenas intenciones pueden sobrar, pero lo que necesitas esta ciudad es resultados, no voluntades buenas. El problema se tiene que resolver lo más rápdia y eficientemente posible. Es justo que la capital del Estado, deje ya de ser una vergüenza en este tema. De verdad, lo ruego, necesitamos un transporte público digno, háganos el favor de cumplir ese sueño a los chetumaleños.

Doce.

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